Artículo de Opinión : ¿Por qué falta financiación para las PYMES? por Cristóbal Navarro. Presidente de Cepyme Alicante

October 9, 2012 by  
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Leo y releo el artículo 31 de nuestra actual y maltrecha Constitución y observo que, a las pequeñas y medianas empresas, permítanme la expresión, “nos toman el pelo descaradamente”. Tan sólo en el impuesto de sociedades, a los grandes se les asigna un 4% mientras que a los demás un 20%. Si a las grandes empresas le aplicamos un tipo impositivo igual al que pagan las PYMES, se recaudará tanto IVA como se espera ingresar con la reciente subida de este impuesto.

¿Por qué falta financiación para las PYMES?

Por Cristóbal Navarro. Presidente de Cepyme Alicante

Dejen que les responda de una manera sencilla y con rapidez: Porque las pequeñas y medianas empresas, junto con los ciudadanos, están en el primer lugar de la “depredación” que origina la falta de liquidez.

¿Quien causa esto? La propia banca, pues no permite generar las herramientas necesarias para que las PYMES puedan autofinanciarse. Tengamos en cuenta que las pequeñas empresas tendrían en su poder grandes posibilidades si se les permitiera canalizar el flujo de capital y el movimiento financiero que generan pero, claro, lo ideal es recoger el dinero de PYMES y particulares, darles a cambio algún producto tóxico ó, en el mejor de los casos, un fondo de inversión de los muchos que existen en el mercado. El común denominador es que ninguno de ellos sirve para financiar PYMES, por lo tanto, este dinero invertido, únicamente termina sirviendo para que las grandes corporaciones promuevan grandes cadenas comerciales y formaciones empresariales y financieras sistémicas, que terminarán devolviendo al pequeño ahorrador su favor en forma de “puñalada”.

La única variante que tiene la financiación de las grandes corporaciones, es financiar la clase política, digo bien, financiar su “modo de vida” con la excusa de apoyar a las instituciones. No a las diferentes administraciones del Estado. Cientos de miles de personas que no saben hacer nada, que son completamente improductivas y que se les ha regalado un retiro dorado en una de las miles de empresas o instituciones públicas que se han generado como “alfombras” que levantar y ocultar la suciedad barrida de los propios partidos políticos.

Ahora ya parece ser que es demasiado tarde, que ya no se puede actuar contra este problema porque lo impide la amenaza latente de que todas estas personas terminen aireando las miserias de los que nos gobiernan y nos han gobernado recientemente. Un peligroso círculo vicioso que pone un candado al problema y el silencio más absoluto como solución.

Mientras tanto, se utiliza el dinero de nuestros propios impuestos para rescatar a las entidades financieras que, posteriormente y sin piedad, ejecutan y ejecutaran las hipotecas de miles de ciudadanos y de pequeñas y medianas empresas sin darles ningún margen de respiro. Entidades financieras de las que, finalmente, ¡no quebrará ninguna!. Todas, repito, todas siguen teniendo beneficios. ¡Qué curioso! Es fácil utilizando los pocos recursos que quedan rescatando las cuentas de resultados positivas y a los que defienden su solvencia a capa y espada. Sin embargo no se rescata a ningún ciudadano “de a pie” ni a ninguna Pyme.
Hagámonos una pregunta clave: ¿Por qué en el MERCADO ALTERNATIVO BURSATIL (MAB), solamente hay 21 empresas? Porque la banca no quiere que se desarrolle este mercado. Lo comentó, hace unos días, Francisco Alvarez (Ex-dtor. Gral. de la Bolsa de Valencia que también fue Subdirector de la Bolsa de París). ¡Qué infamia! Mientras en Reino Unido y Francia, las PYMES acceden a este tipo de mercados alternativos de financiación, podemos contar por miles los que ni siquiera conocen su existencia en España.

Evidentemente, si las pequeñas y medianas empresas (una clasificación que incluye los comercios, las tiendas de cualquier barrio o localidad, talleres y fábricas hasta de más de 200 trabajadores) captan el dinero de forma directa es menos liquidez que recoge el sistema financiero. Mientras, seguimos paseándonos por el filo de la navaja. Las grandes empresas del IBEX 35 esas que se reúnen con el monarca para decidir el destino de nuestro país) terminan con un tipo impositivo efectivo, con un impuesto sobre sociedades de un 3% aproximadamente.

Únicamente hay que ver los beneficios de corporaciones como Telefónica que, con más de 6.000 millones de euros de beneficio, paga menos de un 4 % en su impuesto sobre sociedades. Para que comparen, el tipo medio de una PYME está por encima del 20%. Es decir, existe nada menos que una diferencia de un 16% entre lo que tributa esta multinacional a un pequeña sociedad.

Leo y releo el artículo 31 de nuestra actual y maltrecha Constitución y veo que a los “pequeños”, permítanme la expresión, nos toman el pelo descaradamente. Si calculamos, aplicándole a las grandes empresas un tipo impositivo igual al que pagan las PYMES, se recaudaría tanto IVA como se espera recaudar con la reciente subida de este impuesto.

Pues, ¡ya tenemos la solución! ¿qué problema hay en aplicarlo?. Tratemos sin preferencias a la Banca y a las grandes empresas del IBEX 35. Apliquémosles el mismo “rasero” que a las PYMES, nada menos que el 90% del tejido productivo de nuestro país, y lo tendremos.

Necesitamos, con urgencia, fondos de inversión para PYMES que retroalimenten la financiación de los pequeños, un Mercado Alternativo Bursátil que permita el acceso a la financiación de empresas medianas que pondrían en marcha proyectos impulsores de la generación de empleo y un sistema tributario más justo que, de verdad, obligue a contribuir “de acuerdo con su capacidad económica, mediante un sistema justo inspirado en principios de igualdad …….”.

¿Les suena de algo? Es el artículo 31 de la Constitución Española.

Cristóbal Navarro.
Presidente de CEPYME ALICANTE.

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