Julian Villarrubia : Vibrar se escribe con V (V de Victoria)

January 28, 2010 by  
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Emotivo post recibido de Julían Villarrubia:
“Me recordaba mí amiga Cris la patada que le había dado al diccionario al escribir vibrar con b pero como buen competidor alegué que quizá se tratara de la emoción del momento (nunca admitir que jamás aprendí a escribir correctamente).
Luego, observé que lo que había errado era una V y me dio que pensar…pensé en los últimos metros de la última especial del rally cuando al ver el cartel amarillo con la bandera a cuadros que indica que 100 metros después está el rojo con misma simbología y que allí se acaba todo me levanté sobre los reposa pies de mí moto, miré al cielo, cerré los ojos y abrí los brazos y poco a poco los fui levantando hasta primero formar una cruz y luego subirlos más y dejarlos en forma de V, los puños cerrados y una sonrisa dibujada en mi cara…VICTORIA…sí, me sentí ganador, sentí el éxito y el fuego en el estómago que no había sentido el año anterior. Sentí el deseo de seguir compitiendo, de que no acabara la carrera, de regresar el próximo año. Cómo me va a importar el resultado final si lo que realmente fui a buscar sin saberlo lo acababa de encontrar, qué más daba la posición si me sentía ganador.
Ha sido un rally tremendamente difícil para mí, sin duda la carrera más dura de cuantas he participado y no es por otro motivo que esté exultante y satisfecho por haber terminado.

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A estas alturas casi todos sabéis todo lo que encontré por el camino para llegar al Dakar. Los problemas económicos en Noviembre que me dejan sin rally, luego ese impulso justo justo para poder ir sin más que mí propio deseo. La moto que no se matricula hasta el mismo día que yo parto para Argentina, la moto que queda retenida en la aduana y no sé si estará allá cuando tenga que verificarla ante la organización y una vez allí que no sé si me la darán en tiempo o por el contrario se acabará todo antes de comenzar y como olvidar la caída por precipitación sufrida camino de las verificaciones. Y luego durante la carrera otra caída en un peligro 3 (de los que marcamos en rojo en el road book) que yo, por estar pensando en lo que no debía me “trago” literalmente y que condicionará el resto de mí carrera. Los tanques de gasolina rotos que me “roban” horas y horas ( y más horas) el soporte de aparatos de navegación que se viene abajo en repetidas ocasiones por los golpes recibidos, un carburador imposible en plena especial y rodeado de coches y camiones y cómo no mentar la dichosa “ma-qui-ni-ta” del GPS que le dio por apagarse y que me causó una injusta penalización de 6 horas inmerecidas (sí señores de A.S.O y F.I.M, inmerecidas) Las lágrimas vertidas al reanudar la marcha tras estar parado varias horas y pensar en lo que pensaríais vosotros aquí al ver que continuaba ya entre los últimos coches (pasión, amor, pundonor…esas eran las palabras que tenía en mente) y las lágrimas de desesperación al ver que la moto ya no hace nada y que no sabes cual es el problema y que cae la noche y que sólo pasa algún camión en precarias condiciones…y lloro…y hablo con mí padre y le digo: si donde estás existe un Dios, éste es el momento de que me ayude y como si del aura de un ángel se tratara, tras un nuevo repaso a todo…veo LA LUZ(pequeña, roja, sobre el botón de arranque)la moto vuelve a la vida y yo con ella. Más lágrimas, esta vez de orgullo (voy a terminar ésta etapa o morir en el intento) cierro los puños con fuerza, me quito las gafas pues la noche cae y no veo nada salvo los pilotos traseros de algún camión que voy alcanzando y grito, lo hago como si estuviera loco y corro mucho. Sólo quiero terminar ésta etapa, el rally ya no puedo (pero sueño con que al llegar Jorge me diga:”tranquilo Julián, arreglaré tú moto” y lo habría hecho si no es porque Luis Belaustegui, ese nuevo amigo, ese ángel custodio que algo más grande que todo lo que llego a comprender me a colocado para vivir este periplo juntos se adelanta a él y me dice: “andáte” a duchar, “cená” algo y luego arreglamos esto. Aquella noche todos estaban dispuestos a ayudar, los pilotos que compartían el camión de x-raids conmigo, los mecánicos que no había contratado por no tener presupuesto para ello, incluso mecánicos y amigos que ni tan siquiera conocía como los australianos, holandeses, Walo (mí amigo de la radio de Chile) o los “araucanos” (un equipo argentino) y algún componente incluso de la organización.
¿Cómo no me voy a sentir ganador tras todo esto?
Así, en meta, mientras el resto de pilotos se dedica a conversar entre ellos, con la prensa o la organización, yo me voy a la gente que está allí por nosotros, para vernos, para robarnos una foto o un autógrafo. Esos que nos hacen sentir como verdaderos héroes al pasar por sus distintas tierras. Agarro sus cámaras de fotos y soy yo quien nos fotografía. Y besos, muchos besos y un saludo para Clara que está en el hospital y no pudo venir y ven a comer a mí casa que soy chef y alguien que dice: eres “igualito” que Robbie Williams, ¿te lo dijeron alguna vez? Y un correo electrónico o una postal de algún santo que quieren que me lleve a España y…tantas emociones que me supera.
Pero esto no acaba en el podium de “La Rural” cuando David Casterá me hace entrega de la medalla que simboliza el gran logro de haber terminado el Dakar, de haber puesto sangre, sudor y lágrimas junto con otro montón de cosas y gestos físicos y psicológicos. No, ni cuando entrego esa medalla a Luis porque sin su ayuda yo no estaría allí para recogerla ni siquiera cuando ya con sus amigos cenamos de manera relajada como si solamente hubiéramos pasado una bonita mañana de motos y fotos (si hasta a Fer le piden hacerse fotos las chicas mientras empuja mí moto!!!) . Esto sigue aún aquí en casa recibiendo decenas de amigos que se agregan a mí a través de alguna red social. Chateando con los chilenos que no sólo me ayudaron a reparar la moto sino que incluso me regalaron una mochila para poder llevar la gasolina en garrafas dentro o viendo en un portal de videos gratuitos las imágenes que muestran un momento en que me quedo sin gasolina. La cantidad de gente que se sacó una foto conmigo y que ahora me la envían e incluso quien no pudo hacérsela pero que sólo por tener el deseo de conseguirlo se pone en contacto.
Hablo con mi gente, esos que siempre están y que no siempre sé valorar y me transmiten su forma de vivir la carrera, Toni actualizando el grupo de apoyo que lleva mí nombre, Vicen creando un post en la página nº 1 de todo terreno de Internet en España y los de superdeporte que a diario me llamaban por teléfono para después, basándose en lo que yo les contaba narrar con detalle mí carrera ya que era impensable hacerlo yo mismo y por supuesto todos aquellos que han escrito en los distintos sitios o me enviaban mensajes que no tenía tiempo de leer pero que me han emocionado ahora aquí y a los que no lo hicieron pero que sentí vuestra fuerza en mí flaqueza .Los que me ayudaron allí ( Ceci ,Darío ,”murchi”,Ramón ,Palomares…) y por encima de todo MAMÁ que tú y yo sabemos que estuvimos juntos aquellas noches en el desierto una vez más para protegerme de cualquier peligro porque nadie me quiere tanto…y no quiero tanto a nadie.
Espero haberos hecho vibrar o “bibrar” con mí experiencia pues es un poco de todos, ya sabéis, no lo habría conseguido sin vosotros.
Desde Requena con mí mente entre La Pampa y Atacama.”

Comentarios

One Response a “Julian Villarrubia : Vibrar se escribe con V (V de Victoria)”
  1. Carlos Martinez says:

    Muy grande nuestro Juli!!

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