Manifiesto para conmemorar el Día Internacional de la Mujer
March 9, 2010 by Diario Requena Utiel
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En estas fechas, nos encontramos conmemorando el día 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres. Hoy, la realidad cotidiana sigue siendo preocupante especialmente en sociedades como la nuestra, que se pretenden democráticas.
Las mujeres, en este y otros países, siguen acumulando el trabajo doméstico, la incompatibilidad de la vida familiar y laboral, la responsabilidad de hijas e hijos, la violencia doméstica, la feminización de la pobreza y muchas otras manifestaciones de desigualdad.
Estas discriminaciones que rodean a las mujeres en el mundo se escuchan más alto y más claro en estos días, quizás porque los medios de comunicación se hacen eco de la situación que vivimos. Por eso, como cada año nos reunimos para recoger nuestras reivindicaciones y elevarlas a la ciudadanía a través de un manifiesto.
Hoy queremos hacerlo recordando que la igualdad es un derecho fundamental que se ve atropellado diariamente y que como democracia debemos luchar conjuntamente por hacer de ella un principio real. Sin embargo, pareciera que debemos ser las mujeres, como víctimas de estos atropellos, las que apoyadas en mayor o menor medida por los poderes públicos, quienes debemos velar porque sea real ese derecho. Este año, queremos poner el acento en explicar que para hacer frente a la discriminación es necesaria la implicación de cada persona, hombre y mujeres, individualmente y también como colectivo. Por eso hacemos una llamada a la conciencia democrática y decimos que para luchar por la igualdad, no hace falta ser mujer.
Pero este año además, nos encontramos en un momento histórico que nos puede acercar a la igualdad. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, las mujeres en el mundo somos el 51 por cien de la población mundial, trabajamos la mayoría de las horas contabilizadas y a cambio de este trabajo poseemos el 1 por ciento de la riqueza mundial. Las estadísticas y los informes demuestran que las brechas por razón de género persisten y nos han acompañado a lo largo de la historia.
Esta realidad tan dura de por sí, se agrava al añadir la crisis de la economía mundial que estamos padeciendo, ya que se suma a la lista de discriminaciones que vivimos. Porque si bien es cierto que la crisis afecta a toda la sociedad, sin duda, aquellas personas que acumulan la inestabilidad laboral, el paro, la precariedad y la discriminación salarial lo viven en peores condiciones. De esta manera, lo que ya de por sí es una injusticia, se convierte en causa y efecto agravado en estos días de dificultades.
Sin embargo, tal como apuntábamos hace un momento, este modelo económico que se ha sobrevenido ineficaz, incluso perjudicial, nos brinda la oportunidad de crear nuevos modelos más justos y equitativos, basados en principios como la igualdad real. Tenemos en esta ocasión histórica la oportunidad de introducir los cambios necesarios en la organización social y la oportunidad de hacerlo contando para ello con las aportaciones de las mujeres, de sus experiencias, su realidad, su bagaje. Un modelo que nazca de las reflexiones y el aprendizaje de una realidad injusta y que nos lleve a nuevas realidades más democráticas. Por todo ello en el día de hoy manifestamos:
- Que la igualdad es un derecho fundamental que conduce al desarrollo humano.
- Que la discriminación afecta a mujeres y hombres, llevándonos a un desarrollo vital incompleto en el que se nos hace seguir estereotipos y roles que atribuyen a cada cual un proyecto vital sesgado.
- Que la igualdad es posible pero requiere de la implicación de poderes públicos y de toda la sociedad a nivel individual y colectivo.
- Que nos encontramos ante un momento histórico que debemos aprovechar para construir nuevas relaciones y nuevos modelos de organización social más equitativos, justos e igualitarios.









