LA UNIÓ cuestiona las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel del Vino (GAN) porque podrían provocar una sobreproducción y deslocalización

Luis Agüe/Utiel
LA UNIÓ de Agricultores cuestiona las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel del Vino (GAN) para regular las plantaciones de viñedo a partir de 2015 -que hoy trata el Consejo de Ministros europeo- porque no garantizarán el equilibrio de la producción y podrían dar pie a una deslocalización y sobreproducción de vino que haría peligrar la rentabilidad de la mayor parte de explotaciones vitivinícolas de la Comunitat Valenciana. Este grupo de expertos se constituyó en abril pasado a petición del Comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, para analizar el futuro de los derechos de plantación.
Desde LA UNIÓ se indica queha sido suavizada la propuesta inicial de los expertos para liberalizar los derechos de plantación de viña, pero aún así la única solución debería pasar por mantener el actual sistema, además de mejorarlo, porque es el único mecanismo de control sobre las plantaciones”. Por ello reclama al ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, que defienda los intereses del sector productor español y valenciano y no se deje influenciar por los grandes grupos que existen en el sector del vino.
LA UNIÓ opina que esta propuesta “comportaría una reducción importante de las pequeñas explotaciones en las zonas tradicionalmente productoras como las nuestras, así como la deslocalización de la producción, una excesiva industrialización de la viticultura europea y una sobreproducción de vino, además de la disminución de la calidad y el valor de la producción”.
El sistema que propone el GAN se basará en autorizaciones administrativas para nuevas plantaciones de vid, administrado por los Estados miembros y acompañado de un mecanismo de salvaguardia a nivel de la UE, que fijaría anualmente el porcentaje de nuevas plantaciones autorizadas. A LA UNIÓ le preocupa enormemente el control de estas autorizaciones y los criterios de preferencia a la hora de adjudicar los nuevos derechos de plantación, ya que si el criterio es puramente económico la adjudicación de nuevos derechos sólo aprovecharía para aumentar producción y no fijar a la población en las zonas rurales o defender el paisaje y el territorio. Al contrario, tendría efectos negativos al reducir la renta de agricultores menos competitivos por su localización geográfica o por su falta de capacidad de inversión.
Las autorizaciones que propone el GAN serían gratuitas, no transferibles y válidas para un periodo limitado de tres años. La gratuidad producirá una pérdida importante del patrimonio de muchos viticultores, ya que hasta ahora los derechos formaban parte de ese patrimonio agrícola y podrían ser vendidos. Ahora se pierde la posibilidad de venta y por tanto la pérdida de valor de las explotaciones vitivinícolas tradicionales.
Este nuevo sistema se aplicaría posiblemente durante un periodo de seis años, con una posible cláusula de revisión. LA UNIÓ cree que esta circunstancia crea indefensión entre el agricultor que no sabe lo que le puede pasar en ese periodo de tiempo, pues ninguna inversión agrícola o industrial tiene un margen de amortización tan largo. Por ello LA UNIÓ apuesta por el mantenimiento actual de los sistemas de derechos de plantación.

Un viticultor valenciano percibe un 60% menos por su vino que un riojano o un castellano-leonés

Luis Agüe/Utiel

LA UNIÓ de Agricultores en un balance sobre la campaña del vino 2012 recoge que “un productor de vino de la Comunitat Valenciana percibe un 60% menos por el precio de su cosecha en relación a otro por ejemplo de las comunidades autónomas de la Rioja o Castilla y León, de acuerdo a los datos conocidos tras finalizar la campaña de este año”, así lo manifestó Luis Javier Navarro miembro de la ejecutiva de La Unió.
En el mismo balance se recoge que un agricultor riojano o castellano-leonés ha recibido un precio medio por encima de los 0,80 euros/kg, mientras que un valenciano ha percibido de media la cantidad de 0,32 euros/kg, cifra superior sin duda a la pasada campaña que fue de alrededor de 0,16 €/kg.
La diferencia de precio se debe a las diferentes formas de comercialización del vino, pues mientras unas denominaciones de origen apuestan por la calidad y el origen, la nuestra está caracterizada por el “low cost” y el vino a granel. Esta política comercial repercute directamente luego en el precio que perciben los agricultores de cada denominación de origen y no tanto la calidad de la materia prima. Así, no es extraño que desde determinadas zonas se lleven vino de nuestras zonas de producción para embotellarlos en otras DO. Read more

LA UNIÓ destaca que los precios del vino son bajos para los productores debido a la fuerte especulación existente en el sector

Luis Agüe/Utiel
El pasado viernes 1 de abril, LA UNIÓ de Agricultores se manifestó por las calles de Requena en protesta por esta situación que están atravesando los viticultores pues “indica que los precios medios percibidos por los viticultores volvieron a registrar importantes descensos  en 2010, por segundo año consecutivo, mientras que las exportaciones por el contrario aumentaron en volumen y valor económico. Los datos del sector del vino reflejan así la fuerte especulación que existe en el sector.
A este respecto, Alberto Lacruz, responsable del sector del vino de La Unió en Utiel-Requena ha indicado “los mayores descensos de precios para los agricultores, según las estadísticas del Ministerio de Medio Rural, se dieron en el vino nuevo tinto a granel sobre bodega, cuyo precio medio se redujo un 9,1%, acumulando un descenso del 22% desde el año 2008. También bajaron las cotizaciones del rosado y del clarete un 8,5%, con un descenso acumulado del 20% ya desde 2008”.
Sin embargo los datos de exportación de vino son bastante diferentes a los precios recibidos por los productores. Según las cifras facilitadas por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) las exportaciones de vino van al alza tanto en volumen como facturación económica. En este sentido en enero de 2011 fueron de 1.811 millones de litros (+18,4% sobre enero de 2010) por un valor económico de 1.945 millones de euros (+11,4% sobre 2010).

Precisamente son los vinos que mayor descenso para los agricultores los que alcanzan unos niveles más altos de ventas e ingresos en el exterior.
Durante estos días la firma García Carrión, una de las principales comercializadoras del vino, ha hecho balance de gestión y los datos son -siguiendo la tendencia al alza de las exportaciones- muy positivos para la firma. La facturación del grupo  creció en 2010en más de un 8% llegando hasta los 650 millones de euros, fundamentalmente en el segmento del vino con DOP donde creció un 35%.

Este contraste entre los precios percibidos por los productores y los ingresos de las empresas comercializadoras es el que lleva continuamente a denunciar por parte de la Unió de Agricultores “la necesidad de controlar y actuar contra los márgenes comerciales desorbitados entre origen y destino siendo uno de los motivos -entre otros- por los cuales esta organización agraria se manifestó el pasado viernes en Requena y por los que no descarta volver a hacerlo, ha significado Alberto Lacruz.